El azúcar, un enemigo silencioso.

La comida, los alimentos, son el sustento de nuestro cuerpo, gracias a ellos mantenemos nuestro cuerpo con vitalidad, con energía, y por supuesto, lo más importante lo mantenemos sano, siempre y cuando consumamos alimentos ricos en vitaminas y evitemos en la medida de lo posible las grasas y los dulces.

Quizás muchos consideran esto como un tema trillado, pero hay que seguir repitiéndolo a la generación del momento y a la que vienen creciendo: COMER SANO ES REGALARSE VIDA Y SALUD. Sabemos que no hay nada más rico que comer todo lo que queramos, pero hay que evitar los excesos, y más que comer sano también hay que ejercitarse, el cuerpo necesita estar en constante movimiento, de esta manera quemaremos todas esas grasas y desecharemos las toxinas que el cuerpo no necesita. Podemos satisfacer nuestros antojos por supuesto, ¿Quién no mata por un dulce? esa es una de nuestras mayores tentaciones, sin embargo, el dulce es el más dañino para nuestro organismo y aunque no lo veamos consumimos azúcar a diario. Las pastas, arroces, harinas al entrar en nuestro organismo se convierten en azúcar, el dulce natural de las frutas que consumimos en jugo, y aunado a eso el postre o dulcito que consumimos a diario llena nuestro organismo de dulce en exceso. Por lo que es imprescindible crear límites en cuanto a lo que consumimos.